CANCIONES INAUDIBLES. Poema-Ángeles Mora: «Simplemente jazz» (La guerra de los treinta años, 1989).

Canción-Billie Holiday & Lester Young: “The Man I Love”.

Poema-Ángeles Mora: «Simplemente jazz» (La guerra de los treinta años, 1989).
Canción-Billie Holiday & Lester Young: “The Man I Love”.
Escribe Olalla Castro Hernández: “Ahora es la voz de Billie Holiday la que nos habla de esperar al hombre al que se ama, un hombre «grande y fuerte» que cogerá nuestra mano para siempre y nos construirá una casa pequeña, solo para dos. Pero el yo poético de “Simplemente jazz” es consciente de que el amor nunca es solo un asunto de dos y que nuestro enemigo encontrará la manera de habitar con nosotros esa casa, por más pequeña que la hagamos. Interior y exterior siempre fueron lo mismo. Esa voz de mujer sabe que el amor ha de ser un fuerte, una trinchera, que la batalla contra toda esta asfixia ha de librarse también en el deseo: «Y aunque nunca se debe dar tregua al enemigo/ nos crecerán collares en los brazos,/ nuevas armas de amor, horizontes de lucha,/ de lluvia y de claqué por las tabernas cálidas», que a veces ser juntos es la forma que encontramos de desafiar a ese enemigo que respira a través de nuestras dudas y que hay un amor desde el que se puede tomar una ciudad, escupir al frío («cuando a corazonadas tomamos la ciudad/ –cachorros erizados que escupieran al frío–»), luchar contra el poder, romper el mundo”.

SIMPLEMENTE JAZZ
“Taberna y otros lugares”.
Roque Dalton

A veces abro un sueño para buscarte dentro.
Al parecer soy débil y cuelgo en la memoria
aromas de retama.
Es cierto que sería más sensato,
tal vez, correr hasta tu piso
tocar
en el fondo del bolso nuestra llave
-igual que un talismán-.

No es seguro encontrarte, pero brillaba el oro
en medio de esta asfixia, un antiguo deseo.
Y aunque nunca se debe dar tregua al enemigo
nos crecerán collares en los brazos,
nuevas armas de amor, horizontes de lucha,
de lluvia y de claqué por las tabernas cálidas.

Por eso duele ahora toda esta media voz,
tantas esquinas rotas donde ya no me esperas,
lugares estratégicos un día
cuando a corazonadas tomamos la ciudad
-cachorros erizados que escupieran al frío-.

Por eso duele ahora sobre todo la duda
sobre todo el temblor de la luz esta tarde
mientras cazo adjetivos que nunca nos definen,
como las golondrinas rozando las aceras…

Quién sabe si le debo una vida a la muerte
o simplemente al jazz.

1952-BIG MAMA THORNTON: Hound Dog

En 1952 los compositores Jerry Leiber y Mike Stoller eran jóvenes, bajitos, tímidos y judíos. Y entusiastas de la música negra. En veinte minutos escribieron en un papel cutre la letra y la música de un blues de doce compases que les había pedido Johnny Otis que también era blanco, y también con alma de negro.
Horas más tarde se reunían con la cantante y su banda en el garaje de Johnny Otis.
Stoller empezó a tocar el piano y la señora se puso a cantar a lo Frank Sinatra. Leiber, con timidez y delicadeza le dijo que así no era.
La señora era Big Mama Thornton. Lo de “Big” resumía 140 kilos, un metro 85 de estatura y cicatrices en la cara de unos cuchillazos. Era cantante de blues y R&B, armonicista y baterista.
La mirada que le echó la gigantona casi lo tira de culo.
—¿Me va a enseñar el chico blanco a cantar el blues? —dijo.
Leiber le sugirió:
—¿Tal vez si atacaras la canción con un poco más de…
—¡Atácame esto! —dijo Big Mama señalando su entrepierna.
Leiber estaba a punto de marcharse. Pero Johnny Otis lo invitó a cantar la canción. En cuanto comenzó con los primeros versos la broma acabó. Big Mama comprendió la dureza que el tema requería, el humor sexual que ocultaba, el grito de guerra femenino que desprendía esa mujer que se plantaba ante un típico chulo. No tenía que recitarla, tenía que rugirla. Tras dos ensayos la banda fue al estudio.
La canción fue número 1 en las listas de Rhythm & Blues.
Cuatro años después la grabó Elvis Presley. Su versión llegó a la cima de todas las listas. Vendió 10 millones de discos y mantuvo durante 36 años el récord de ser el single que más tiempo estuvo en el número 1. Pero Leiber apuntó: «La interpretación de Elvis se quedó floja. No supo pillarle el punto».
En la década de 1970, la adicción a la bebida de Big Mama empezó a dañar su salud. Sufrió un grave accidente de tráfico, pero fue capaz de recuperarse y actuar en el Newport Jazz Festival de 1983, y grabar un álbum en directo, con Muddy Waters, B. B. King, y Eddie «Cleanhead» Vinson.
Thornton murió de un ataque al corazón en una casa de huéspedes a los 57 años.

CANCIONES INAUDIBLES. Poema Ángeles Mora: «Otra educación sentimental» (La canción del olvido, 1985).
Canción: Nina Simone: My Way

Poema Ángeles Mora: «Otra educación sentimental» (La canción del olvido, 1985). Canción Nina Simone: My Way Escribe Olalla Castro Hernández: “Nuestro itinerario comienza con una escena tan imposible como maravillosa: Nina Simone y esa ficción en la que Ángeles Mora se convierte a sí misma al pasar de la vida al poema comparten un vagón de tren. Fuera el paisaje se desplaza, se compone y descompone, huidizo, distinto cada vez; dentro, domina una extraña quietud. Con esa predisposición tan típica del viaje a los recuerdos, a inventariar la vida, las dos mujeres echan la vista atrás y hacen balance. Nina narra una existencia plena, vivida a su manera, en la que no hubo jamás que arrodillarse y se encajó cada golpe recibido. Ángeles habla de dirigirse a una ciudad ensangrentada, de la miseria de la infancia en la posguerra, de la evidencia de un invierno demasiado largo, de una niñez hecha hambre y herida. Nada pudo ser “a su manera” para la protagonista de «Otra educación sentimental”, cuando fue necesario arrebatar al poder cada sonrisa, cuando hubo que «coger/cuatro rayitos de sol/ y hacer/ con ellos una mujer». La historia nos devora. Ese yo libre que dice vivir a su manera es una trampa. Ninguna forma de vivir nos pertenece y Ángeles lo sabe; en todo lo que hacemos/pensamos está inscrita la huella invisible de la explotación. Toda forma de vivir ya está prevista, programada. Resistir no consiste en sortear los cepos que nos pone el poder (eso resulta del todo imposible), sino aceptar que desde mucho antes de nacer ya estamos atrapados en sus dientes y vivir pataleando, revolviéndonos. Resistir no consiste en no morder el anzuelo, sino en procurar, una vez que el cebo está en nuestro estómago, no morir jamás sin vomitarlo”. OTRA EDUCACIÓN SENTIMENTAL My way Triste, qué soledad con esta música como de ayer y tedio por la casa: el niño judío, la niña errante, que he nacido en España de donde soy. Granada tierra ensangrentada -Granada hacia donde voy-. Coger cuatro rayitos de sol y hacer con ellos una mujer. Todo lo de aquel día empapaba la sed: hueco de pan y aceite y sal y la miseria con grillos y con perros gimiendo en madrugada o allá en las sobremesas de sombra y de perlé (luego venían las radionovelas de Guillermo Sautier…) Hoy pienso acaso una tristeza opaca -perdonad que me excuse- brutal como ninguna: ¿Qué hacer con esta lenta, larguísima evidencia de invierno, cuando apenas mis suspiros de España fueron más que una herida –y su gangrena- en lo que luego algunos llamaron nuestra infancia?.

1944-SISTER ROSETTA THARPE: «Strange Things Happening Every Day»

Nació en un ambiente religioso donde estaba prohibido el jazz y el blues, y los estudió en secreto. Se llamó Sister Rosetta Tharpe y su estilo reflejó estas influencias laicas: tocaba las notas como los músicos de jazz y pinzaba la guitarra como Memphis Minnie. En 1938, a los 23 años, comenzó a grabar con guitarra eléctrica, y lo hizo en dos canciones fundamentales: «Rock Me» y «That’s All». Fue la primera gran estrella que grabó góspel y de los primeros músicos en llegar a las listas de R&B. Años después un grupo de muchachos encabezados por Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Little Richard, Carl Perkins y Elvis Presley reconocieron su influencia. Su canción «Down by the Riverside», de 1948, fue clave como influencia en el R&B. Pero en aquella época la habilidad guitarrística estaba relacionada con la masculinidad, y sólo se reconocía a medias que podía «tocar como un hombre». Tharpe fue pionera en su técnica de guitarra y una de las primeras en grabar utilizando distorsión, lo que señaló el camino para los blues eléctricos. Su manera de tocar su Gibson Les Paul, influyó en el desarrollo del blues británico de los 60. Así lo reconocieron Eric Clapton, Jeff Beck y Keith Richards. En 1947, Tharpe escuchó cantar a Little Richard y lo invitó a hacerlo con ella; fue la primera actuación de Richard fuera de la iglesia. Tharpe le pagó por su actuación, y, confesó Richard, esto “lo inspiró” para convertirse en artista. Johnny Cash dijo que era su cantante favorita. Y Aretha Franklin, Tina Turner, Isaac Hayes, Meat Loaf y Neil Sedaka identificaron su canto, su guitarra, su energía rítmica y su talento para el espectáculo como una gran influencia en sus carreras. En 1944 grabó «Strange Things Happening Every Day», el primer tema góspel en colarse en las discriminatorias listas de la revista Billboard, donde alcanzó el nº 2. El tema fue precursor de un género aún sin nombre que estaba naciendo de la unión entre el blues, el R&B, el country y el bluegrass: el rock and roll, la música popular más importante del siglo XX. La llamaron: «La primera canción de rock and roll».

1941-LIL GREEN: Why Don’t You Do Right?

Gracias a su voz sensual peculiarmente sinuosa, que aportaba fuerza a un material corriente, Lil Green fue una de las principales cantantes y compositoras de R&B en los primeros años 40.
Sus dos canciones más conocidas fueron: «Romance in the Dark», de 1940, versionada por Dinah Washington, Nina Simone y Billie Holiday; y su mayor éxito, la versión que realizó en 1941 de «Why Don’t You Do Right?» (original de Kansas Joe McCoy, uno de los maridos de Memphis Minnie), que fue interpretada por Peggy Lee en 1942, y luego por muchas otras. Fue el tema estrella de la película «¿Quién engañó a Roger Rabbit?» de 1988.
Durante la postguerra, su estilo sofisticado y sensual no tuvo éxito, ni siquiera cuando intentó reinventarse como artista de jazz y blues en 1949, al estilo de Billie Holiday. Esto hizo que se viera obligada a retirarse de los escenarios.
Créditos de esta grabación. Voz: Lil Green. Guitarra: Big Bill Broonzy. Piano: Simeon Henry. Bajo: Ransom Knowling.

1941-MEMPHIS MINNIE: Me and My Chauffeur Blues

Memphis Minnie, guitarrista, cantante y compositora, es una de las más grandes del blues de todos los tiempos. Y no lo tuvo fácil: en 1920, con 23 años, se ganó la vida tocando la guitarra, cantando y, a veces, prostituyéndose para poder salir adelante.
Se casó tres veces, y las tres con los mejores guitarristas del momento. En 1929, comenzó a tocar con Kansas Joe McCoy, su segundo marido. Los descubrió un cazatalentos frente a una peluquería, donde tocaban por diez centavos. Sus grabaciones fueron éxitos notables. Se divorciaron en 1935. Dicen que por los celos que McCoy sentía del éxito de Minnie.
Su carrera se prolongó durante más de tres décadas y grabó unas 200 canciones, muchas autobiográficas y compuestas por ella misma. Su voz abarcaba un gran registro y tocaba la guitarra mejor que muchos músicos. El extraordinario Big Bill Broonzy, relata una competición entre él y Minnie en un club nocturno en 1933; el premio era una botella de whisky y otra de ginebra, y cada uno cantaría dos canciones. Minnie ganó el premio.
Sus biógrafos escribieron: «Sólo dejó su guitarra hasta que ya no pudo levantarla».
Minnie era una profesional refinada y una mujer independiente que sabía defenderse. Se presentaba ante el público muy femenina, vistiendo ropa cara, siempre enjoyada, y un recipiente para escupir el tabaco que mascaba mientras cantaba y tocaba.
Y muy agresiva si era necesario. Según el músico de blues Johnny Shines: «Cuando algún hombre la engañaba no se andaba con tonterías: guitarra, navaja, pistola…, utilizaba lo que tuviese a mano».
En 1941, comenzó a tocar la guitarra eléctrica, y en mayo de ese año grabó su mayor éxito, «Me and My Chauffeur Blues».

SABINA WITT y “Les Crisálides”

Sabina Witt es cantante, pianista y compositora. Artista de extraordinario talento en cada una de sus facetas, después de sus grabaciones con Allanamiento de Mirada (“Chiquilladas pintorescas” y “Republicoplas”) , acaba de reimprimir “Les Crisálides”. Este trabajo, uno de los más importantes de los últimos años, se adentra en la palabra femenina. Un recorrido que pasa por Safo, Sei Shonagon, Hildegard von Bingen, Matilde de Magdeburg, Vittoria Colonna, Emily Dickinson, Carmen de Burgos (Colombine), Alfonsina Storni, Florbela Espanca, Hannah Szenes (poeta y resistente judía contra el nazismo), hasta llegar a Montserrat Abelló, recuperando sus poemas y convirtiéndolos en canción. Sus voces, algunas olvidadas, se transforman en música, como una crisálida se convierte en mariposa para alcanzar otra forma de belleza y conseguir la libertad. El disco está dedicado a todas aquellas mujeres que, secularmente, fueron silenciadas. Es necesario rescatarlas, recuperarlas y reivindicarlas en nuestra memoria.

Lil Johnson – Press my Button (Ring my Bell). Canción restaurada y subtitulada. Blues de Gas

Desde los años 20 hasta los 40, y, sobre todo, en los años previos a la II Guerra Mundial, fue muy popular el dirty blues (blues sucio), un estilo cuyas letras tratan temas socialmente tabúes, incluidos el sexo o las referencias al consumo de drogas. Su emisión a menudo estaba prohibida en la radio, y solo estaba disponible en disco. Tuvo un renacimiento en la década de los 60. Ivy Smith, Georgia White e Irene Scruggs cantaron este tipo de blues. Destacó Lucille Bogan, una de las mayores artistas de todos los tiempos, cantante provocativa de gran voz y compositora de extraordinario talento. Muchas de sus canciones, la mayoría escritas por ella misma, tienen explícitas referencias sexuales llenas de humor. Pero una de las cantantes más populares fue Lil Johnson, gracias a un blues de 1936 titulado «Press My Button (Ring My Bell)». Un título evidente: «Presiona mi botón (toca mi campana)».

Billie Holiday – You let me down. Canción restaurada y subtitulada en español. Blues de Gas

La llamaron Elanora. Su madre tenía 13 años cuando nació, y su padre, 15. Él las abandonó siendo un bebé. A los 10 años la violaron. En 1927, se mudaron a Nueva York. Además de ayudar a su madre en el servicio doméstico, ejerció la prostitución. Se sabe que fumaba marihuana desde los 12 años, pero fue la heroína quien la destruyó. Su vida personal fue tan turbulenta como sus canciones. Se casó dos veces, la segunda con un «ejecutor» de la mafia. Como muchos de los hombres que formaron parte de su vida, era violento, pero trató de sacarla de las drogas. Llegó a ser cantante y compositora de jazz y blues y se llamó Billie Holiday. Es una de las tres voces femeninas más influyentes del jazz junto con Sarah Vaughan y Ella Fitzgerald. Su «Strange Fruit» lo calificó la revista Time en 1999 como la mejor canción del siglo XX. Y «Fine and mellow», una de las más relevantes en la historia del jazz. Frank Sinatra dijo que era su mayor influencia. El valor artístico de Holiday reside en la capacidad de adaptar su tesitura limitada al contenido de la canción dándole una intensidad inigualable. Su voz fue cambiando. La primera grabación de 1933 la mostró infantil y llena de vitalidad. En 1940 ya era más sugerente. La describían como cariñosa, dulce, aunque desgastada, experimentada, triste y sofisticada. Con el tiempo, las drogas la enronquecieron. Pero nunca perdió su maravilloso fraseo y emotividad. En muchos locales tenía prohibido usar la entrada principal, y debía esperar en un cuarto oscuro antes de salir a escena. Para explicar la emoción del blues en la que vivía instalada, solía decir: «Yo he vivido canciones como esa». El 12 de julio de 1959 fue condenada a permanecer bajo custodia policial por posesión de narcóticos. Rodeada de policías, murió cinco días después, a los 44 años. En 1935 grabó esta impresionante, pero poco conocida canción: “You let me down”, “Me dejaste tirada”.

Ida Cox – Wild Women Don’t Have the Blues. Canción restaurada y subtitulada en español. Blues de Gas

Ida Cox fue cantante, compositora, actriz y empresaria. El espíritu independiente que presidió su vida fue similar al de muchas de las primeras estrellas del blues: Bessie Smith, “Ma” Rainey, Sippie Wallace y Victoria Spivey. Aunque su voz era menos poderosa y áspera que la de Bessie y “Ma”, compensó esas carencias con un espíritu ardiente y una enorme entrega escénica. No hay que olvidar que, en el apogeo de la era clásica del blues femenino, la competencia era muy dura, pues eran muchas las mujeres con talento. Y fue una auténtica poeta. Sus canciones sobre la muerte y las creencias y supersticiones fueron un rasgo de su obra. Con un lirismo crudo e intenso, también escribió contra la pena de muerte, sobre la independencia femenina, la liberación sexual y las luchas sociales y políticas de los negros de principios del siglo XX desde una perspectiva feminista, su marca personal. Hay que destacar sobre todo: “Wild Women Don’t Have the Blues”, una reivindicación de la libertad de las mujeres y uno de los primeros himnos feministas.

Mamie Smith – Crazy Blues. Canción restaurada y subtitulada en español. Blues de Gas

El 10 de agosto de 1920 Mamie Smith grabó «Crazy Blues». Vendió 75.000 copias el mes de su lanzamiento. Ante semejante éxito, en los años siguientes, se sucedieron numerosas grabaciones de intérpretes femeninas a la vez que aparecían diferentes sellos discográficos. Blues de Gas es la primera enciclopedia que se publica en España dedicada a las mujeres y el blues, resumiendo así 100 años de historia. Este trabajo ofrece 266 biografías investigadas y contrastadas; 179 fotografías; 46 canciones originales (desde 1920 a 2012) restauradas y masterizadas en 2 discos, 38 de ellas traducidas al español.

Blues de Gas: Enciclopedia de las mujeres y el blues – Teaser concierto

Un breve resumen del concierto “Blues de Gas: historia de las mujeres y el blues (1920-2020)”. Con Maria Romero (voz), Javier Avilés (guitarras), Agustín Puertas – Bajista, Luis Miguel Jiménez (batería y percusión), Paco Espinola (narración y producción). Sonido: Cheluis Salmeron. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche.

Blues de Gas: Enciclopedia de las mujeres y el blues – Teaser concierto

Un breve resumen del concierto “Blues de Gas: historia de las mujeres y el blues (1920-2020)”. Con Maria Romero (voz), Javier Avilés (guitarras), Agustín Puertas – Bajista, Luis Miguel Jiménez (batería y percusión), Paco Espinola (narración y producción). Sonido: Cheluis Salmeron. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche.

Jazz: no lo entiendo, pero me gusta – A love supreme

Decía el baterista Elvin Jones: “Para saber quién era John Coltrane hay que conocer “A Love Supreme”. Es como la culminación de la vida de un hombre, toda la historia de su vida. Amplió el concepto de lo que era la música. Es completamente espiritual: mayores y niños saben apreciarlo”. Así lo entendió el percusionista cubano Miguel ‘Angá’ Díaz en esta sincrética versión yoruba. También su viaje musical fue una búsqueda para investigar y crear nuevos sonidos y fusiones rítmicas.

REPUBLICOPLAS – El día que nací yo

Imperio Argentina triunfó en los años 20 y 30, en los escenarios y en el cine. En 1934 se casó con Florián Rey, el director más prestigioso del período republicano y el que consiguió el salto del cine mudo al sonoro. Él simpatiza con Falange, ella con el nazismo. En 1936 llegan a Berlín invitados por Goebbels. Hitler e Imperio se declaran su admiración mutua. Pero en 1938 descubre la realidad nazi. Tras la Noche de los cristales rotos, visita la tienda de su sombrera y la encuentra asesinada. La película Morena Clara se estrenó en abril del 36 y fue el mayor éxito del cine español hasta entonces. Incluso durante la guerra siguió exhibiéndose en las dos zonas. Solo la adhesión de la pareja por el bando franquista truncó su carrera en la zona gubernamental. Siguió proyectándose en la posguerra, con la publicidad de haber sido prohibida por “los rojos”. Esta canción pertenece a la banda sonora y resulta de la improvisación: partiendo de una de las escenas de la obra teatral, Rey facilitó la letra a Mostazo y media hora después volvió con la música. Se trata de una de las coplas más hermosas jamás escritas. Voz: Sabina Witt. Piano: Javier Galiana. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche Teatro Isabel la Católica (Granada). Septiembre de 2017.

LOS ABAJO FIRMANTES (Réquiem)

La originalidad de este trabajo radica tanto en su contenido literario, una selección de poemas de escritores y escritoras suicidas, como en la concepción musical del mismo, pues los poemas están interpretados por un cantaor de voz poderosa y limpia, Juan Pinilla, que ahora abandona, aunque no del todo, sus tonalidades flamencas para enfrentarse de manera segura y potente a nuevos sonidos y registros vocales. El resultado es una obra admirable y conmovedora.

PETARDANCE (Historia de la música LGTBIQ)

Presentación del librisco Petardance (Hª de la música LGTBIQ), que publica la editorial Allanamiento de Mirada. Participan: El Gran Wyoming, Eva Orantes, Juan Pinilla, Luis Arronte y Paco Espínola. En granada,18 de mayo, Sala Planta Baja.

REPUBLICOPLAS – Mirabrag

El mirabrás es una cantiña de Cádiz, más urbana que romera, con compás de alegrías. Tiene cierta propensión a los giros ornamentales, al barroquismo y al encadenamiento. Es reelaboración de una música con la que pregonaban los vendedores su mercancía. Su nombre procede de un estribillo: “mira y verás” (= mira-brás). Su creación se atribuye a Tío José El Granaíno. Es una adaptación flamenca de los cantes popularizados en el Cádiz de las Cortes liberales y de la Constitución de 1812. Sus letras proclaman liberalismo e independencia frente al rey. Durante la II República fue popularizado por los míticos Angelillo y Vallejo, republicanos confesos. El verso original (“A mí qué me importa que un rey me culpe”) fue convertido durante el franquismo en “A mí qué me importa que tú me culpes”) e interpretado así por todos los flamencos, excepto Antonio Mairena que siempre cantó el original. De Angelillo dicen que fue el primero en cantar flamenco con acompañamiento armónico de orquesta. En este sentido sus colombianas y sus fandangos son ejemplos paradigmáticos de lo que ahora llaman “experimentación”, “mestizaje” y “fusión”, aunque entonces se hizo con naturalidad. Así, nuestra versión está más cerca del piano ragtime de Jelly Roll Morton, la voz de Bola de Nieve y aires de habanera.

Voz: Sabina Witt. Piano: Javier Galiana. Percusión: Javier Viana. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche.

REPUBLICOPLAS – La bien pagá

El autor de la letra es Ramón Perelló y Ródenas (La Unión, Murcia, 1903 – Madrid, 1978). En 1930 se asocia con el músico Juan Mostazo Morales, con quien crea su primer gran éxito, el pasodoble Mi jaca, estrenada por Estrellita Castro en 1933. Tras esto, llegaron La bien pagá, Falsa monea, Échale guindas al pavo o Los piconeros. En 1936 fue reclamado para componer las letras del film Morena Clara, con Imperio Argentina. Aunque profundamente libertario y católico, también el cine oficial franquista le requería. En 1938, sus letras y músicas forman la banda sonora de películas de Florián Rey producidas en estudios alemanes, con actores españoles Acabada la Guerra Civil, sufrió cinco años de cárcel. En 1944, retoma su vocación de letrista y músico y se asocia con el maestro Genaro Monreal. De nuevo consigue el éxito en el cine. Escribe anuncios musicales (tableta Okal). Su trabajo durante los años 50 y 60 lo convirtió en uno de los artistas que más recaudaban por derecho de autor. De La bien pagá contaba que fue un fracaso hasta que, en 1938, la incluyó Miguel de Molina en su repertorio; pasó entonces a erigirse en canción republicana, como declararía Rafael de León: “Por una orilla del rio de la guerra iba Concha Piquer cantando Ojos verdes, y por el otro iba Miguel de Molina cantando La bien pagá“. Quizá por esto y por su mensaje poco afín a la moral de los vencedores, fue canción maldita durante la dictadura, reivindicada a partir de la democracia e interpretada y versionada en variados estilos.

Voz: Sabina Witt. Piano: Javier Galiana. Percusión: Javier Viana. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche.

REPUBLICOPLAS – Suspiros de España

La música de Suspiros de España fue compuesta por Antonio Álvarez Alonso en 1902. En 1938 su sobrino, Antonio Álvarez Cantos, le puso letra para ser interpretada por Estrellita Castro en la película del mismo título rodada en la Alemania nazi. Sin embargo, ya en 1927, Manuel Penella había compuesto En tierra extraña, interpretada por Concha Piquer, incluyendo como “homenaje” o “canción dentro de la canción” la música de Suspiros de España, narrando una reunión de españoles en Nueva York para celebrar la Nochebuena. Posteriormente se escribieron dos versiones literarias más. La letra que utilizamos se inscribió en 1938, pero ya se interpretaba a finales de 1935. En los exilios provocados por la Guerra Civil y posteriores, el pasodoble simbolizó la nostalgia del país perdido.

Voz: Sabina Witt. Piano: Javier Galiana. Percusión: Javier Viana. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche.

REPUBLICOPLAS – La hija de Juan Simón

La copla como nunca la habías escuchado. Fue el primer bambuco de la historia de la música colombiana (hacia 1908) y a España llegó en la voz de Angelillo en 1933.
Ahora en la emocionante voz de Sabina Witt y el piano magistral de Javier Galiana.

Voz: Sabina Witt. Piano: Javier Galiana. Vídeo: Jorge Rodríguez Puche.

ASÍ ES ALLANAMIENTO DE MIRADA

Todo lo que siempre quiso saber acerca de Allanamiento de Mirada y no se atrevió a preguntar.