COLECCIÓN VERSELLER: 

Canciones Inaudibles

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Charlie Parker: “Barbados”

Poema-Ángeles Mora: “Jam Session” (La canción del olvido, 1985). Tema-Charlie Parker: Barbados

Escribe Olalla Castro Hernández en el prólogo de este ‘librisco’: “La escena transcurre ahora en un club de jazz de Nueva York, a principios de los años 50. Charlie Parker toca “Barbados” con Miles Davis, John Lewis, Curly Russell y Max Roach. El barman prepara un whisky on the rocks y un Manhattan mientras mueve los pies al ritmo de la música. En la mesa del fondo, un hombre de barba espesa y negra mira largamente a Charlie Parker y piensa en un relato que más tarde titulará “El perseguidor”. Concentrado en el hielo que tintinea en su vaso, el hombre de ojos anfibios musita algo arrastrando las erres. Solos en la barra, una mujer y un hombre dejan caer sus cuerpos hacia delante, ensayan movimientos hasta instalarse en el roce. Ella rastrea con sus labios la oreja de él para decir un amor que no es tan solo de ambos, que es también del Bird y de Cortázar, del jazz y de los libros; un amor a través del que se escucha respirar a los otros. Ese amor nada tiene que ver con el deseo tan rosa que se exhibe en los escaparates de los grandes almacenes el día de San Valentín; ese amor en nada se parece al amor–algodón de azúcar, al amor dulzón que prescribe para todos la ideología neoliberal. Este es un amor/deseo que no obra milagros ni libra a quien lo siente de la soledad, de la tristeza, de la rabia: «Al perseguidor de Cortázar/ la historia más triste jamás contada/ y a tanta soledad…». Es un amor en el que también hay muerte (Eros y Tánatos, ya lo dijo Freud, siempre fueron hermanos): «Sé que voy a morir./ Por eso escucho al Bird/ como te quiero a ti./ Que odias las escaleras/ para subir». Los seres que pueblan el poema “Jam Session” saben que el goce y el dolor van siempre juntos, inseparables; que no hay amor que nos salve de nosotros, de todo lo que sabemos o intuimos. Porque, por más que haya amor hay también una mancha que nos alcanza a todos. Y por eso hay quien sigue odiando subir las escaleras, por más instrucciones que el bueno de Julio nos diera para hacerlo”.

Chet Baker: “Old devil moon”

Poema-Ángeles Mora: “De la luna de abril” (Caligrafía de ayer, 2000). Tema-Chet Baker: Old Devil Moon.

Escribe Olalla Castro Hernández en el prólogo de este ‘librisco’: «En “De la luna de abril”, mientras Chet Baker interpreta “Old Devil Moon” y le canta a alguien en cuyos ojos puede ver esa «vieja luna diabólica» del deseo, con quien tiene un romance difícil de controlar que le hace reír, canturrear y llorar al mismo tiempo, el yo poético que inventa Ángeles Mora habla de perderlo todo en el deseo: «Todo lo que te di/ una mañana/ la tarde entre sus brazos/ se lo llevaba»; de no arrepentirse, sin embargo («Por eso te lo di./ Para perderlo»), y de haber ganado, al fin, un cuerpo en el cuerpo («Tus labios en mis labios: eso gané»).

Anita O’Day: “Some Other Spring”

Poema-Ángeles Mora: “Canción de primavera” (Caligrafía de ayer, 2000).
Tema-Anita O’Day: Some Other Spring

Escribe Olalla Castro Hernández en el prólogo de este ‘librisco’: “En “Canción de primavera”, es Anita O’Day quien entona “Some Other Spring” y se pregunta si acaso alguna primavera volverá a amar, el poema habla del amor que está siendo ya, de las manos, la boca y las flores que se abren, de cómo el deseo alumbra con su luna pequeña los cuerpos que atraviesa”.

Charles Mingus: “Summertime”

Poema-Ángeles Mora: “Summertime” (La dama errante, 1990). Tema-Charles Mingus: “Summertime”.

Escribe Olalla Castro Hernández en el prólogo de este ‘librisco’: “El siguiente diálogo es, en cierto modo, feminista, en tanto que en “Summertime” una mujer le habla a otra mujer, a la que siente hermana, vecina, amiga solo por el hecho de serlo: «Compañera del río./ Vecina de la higuera./ Equilibrista en el árbol/ que acerca las orillas./ Amiga de la arena/ y del mosquito (…)/ Exploradora en el cañaveral./ Desaliñada, ay,/ tú, luminosa». De nuevo la intertextualidad preside el juego de voces que se dejan oír en el poema. La voz del poema se dirige esta vez a un personaje de ficción, Bess (la protagonista de la ópera de George Gershwin Porgy y Bess), que en la escena primera del tercer acto canta al hijo de Clara una hermosa canción titulada “Summertime”, que después se convertirá en uno de los estándares de jazz por excelencia. Bess es la mujer negra y pobre que acuna a un bebé que no es suyo y le explica que en verano las cosas son sencillas, los peces saltan y el algodón está alto, a punto para ser cosechado; papá es rico, mamá es buena y él está aún a salvo. Esa mujer negra y pobre, triplemente oprimida en un mundo donde el amo absoluto es el hombre rico y blanco, es la vecina de la higuera, la exploradora del cañaveral con la que el yo poético conversa”.

Billie Holiday & Lester Young “The Man I Love”

Poema-Ángeles Mora: «Simplemente jazz» (La guerra de los treinta años, 1989). Canción-Billie Holiday & Lester Young: “The Man I Love”.

Escribe Olalla Castro Hernández: “Ahora es la voz de Billie Holiday la que nos habla de esperar al hombre al que se ama, un hombre «grande y fuerte» que cogerá nuestra mano para siempre y nos construirá una casa pequeña, solo para dos. Pero el yo poético de “Simplemente jazz” es consciente de que el amor nunca es solo un asunto de dos y que nuestro enemigo encontrará la manera de habitar con nosotros esa casa, por más pequeña que la hagamos. Interior y exterior siempre fueron lo mismo. Esa voz de mujer sabe que el amor ha de ser un fuerte, una trinchera, que la batalla contra toda esta asfixia ha de librarse también en el deseo: «Y aunque nunca se debe dar tregua al enemigo/ nos crecerán collares en los brazos,/ nuevas armas de amor, horizontes de lucha,/ de lluvia y de claqué por las tabernas cálidas», que a veces ser juntos es la forma que encontramos de desafiar a ese enemigo que respira a través de nuestras dudas y que hay un amor desde el que se puede tomar una ciudad, escupir al frío («cuando a corazonadas tomamos la ciudad/ –cachorros erizados que escupieran al frío–»), luchar contra el poder, romper el mundo”.