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“Ángeles Mora y su canción inaudible”

Con motivo del VII Encuentro de las Artes y de las Letras del Mediterráneo, el martes día 3 de julio del presente año, contaremos con la presencia de la escritora y poeta Ángeles Mora, Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, Premio Nacional de Poesía y Premio Nacional de la Crítica, que presentará su último libro de poemas “Canciones inaudibles” (libro-disco), ed. Allanamiento de Mirada, Granada, 2018. Con tal motivo, hemos tenido el placer de hablar con ella y adentrarnos en el universo poético de la autora.

 

1.- Siempre has sido una mujer comprometida con la sociedad, ¿qué motivo te lleva a rebelarte contra el orden impuesto?

– Pues eso, me siento comprometida con la sociedad en que vivo. Quisiera que las relaciones sociales fuesen más igualitarias, en todos los sentidos. Me gustaría que entre todos construyésemos un mundo más habitable. Que no existiera ese abismo entre los millonarios y los que no tienen nada, entre el llamado “Primer mundo”, el Segundo, el Tercero… No se trata de uniformidad, sino de que cada uno o una tuviésemos la posibilidad de vivir con decoro, cada cual a su manera y desarrollando sus capacidades, pero con dignidad.

 

2.- ¿Cómo concebisteis impulsar La Otra Sentimentalidad?

-Como muy bien sabemos nació de las enseñanzas y la forma de analizar el hecho literario del profesor Juan Carlos Rodríguez, que en la Universidad de Granada nos enseñó a leer los textos de otra manera, a indagar en el inconsciente ideológico que los sostenía, los producía: o sea, el inconsciente que fue imponiendo la burguesía a partir del siglo XVI, y en el que se puede decir que todavía estamos… Nosotros queríamos romper con esa manera de vivir y sentir que parecía inamovible. Sabíamos que somos producto de una determinada concepción histórica de las relaciones sociales, de una ideología que nos entra desde que nacemos por la misma piel. Queríamos forjar nuestro propio modo de ser. La poesía se convertía así en un arma para pensar y reconstruirnos. No somos solo biología, también somos historia. Los sentimientos son históricos y por tanto se pueden cambiar. Podemos romper con un horizonte que parecía, y puede seguir pareciendo, inamovible, y creímos que la poesía podría ayudarnos en esa reflexión, puesto que la poesía es una manera de pensar desde los sentimientos, desde la sensibilidad.

 

3.- ¿Qué buscabais con esa nueva propuesta?

– Como he tratado de decir antes, en nuestra poesía intentábamos romper con ese inconsciente que nos domina, que aprendemos desde que tomamos la leche materna. Las mujeres lo intentábamos desde nuestra particular condición, desde las circunstancias especiales que vivimos. Nunca saldremos de la trampa ideológica en que vivimos si no rompemos las dicotomías que plantea la burguesía capitalista: privado/ público, razón/ sensibilidad. Puesto que son falsas: lo privado incide en lo público y al revés y lo mismo ocurre si oponemos la razón a la sensibilidad. Las mujeres lo teníamos peor, porque siempre fuimos destinadas a lo privado y a la sensibilidad, frente a lo público y la razón, que eran del hombre. Pero si nos quedamos en el “yo” que nos construye el inconsciente ideológico de la familia, las relaciones sociales, etc., nunca romperemos esta historia de explotación en la que vivimos (más las mujeres, pero también los hombres).

4.- Pasado el tiempo, ¿se queda algo en el tintero?

-Sin duda se quedaron muchas cosas en el tintero. La “otra sentimentalidad” como “movimiento poético”, por así llamarlo, duró poco. Enseguida fue absorbido por la corriente de la llamada “Poesía de la experiencia”. Y eso parece que fue inevitable, porque en aquella época, en la Transición, tras la muerte de Franco, existía un afán en muchos poetas de alejarse de la poesía de los llamados “Novísimos”. Y esta corriente de la “experiencia” se unió o confluyó con “la otra sentimentalidad”, que de alguna manera se diluyó en ella.

De todos modos, puedo decir que la mirada poética que me dio la otra sentimentalidad no me ha abandonado nunca. Y yo no me llamaría a mí misma “poeta de la experiencia”, en el sentido que ha tomado esa denominación. En todo caso sería de mi propia experiencia, que tiene que ver con lo que viví y aprendí en mis años de formación en la universidad de Granada y luego en mi trato personal con Juan Carlos Rodríguez. Y además: ¿qué poesía no es de la experiencia? Ya sea de la experiencia “cotidiana” o de un tipo de experiencia más “esencialista”, por así llamarlas? Siempre escribimos de lo que llevamos dentro: desde nuestra vida y nuestras lecturas.

 

5.- Las cosas no cambian de la forma que a veces uno quiere y con la velocidad con la que uno desea, pero, ¿crees que ha habido algún cambio en el papel de la mujer en la sociedad?

– Sí, por supuesto que ha cambiado y seguirá cambiando el papel de la mujer en la sociedad. No, como bien dices, con la celeridad que se desea, y todavía existe en gran parte de la sociedad un machismo latente que muchas veces estalla. Fíjate, por ejemplo en los numerosos, escandalosos, diría yo, casos de violencia machista, los asesinatos de mujeres, las terribles violaciones en grupo, tipo “Manada”, que vienen de una sociedad enferma, en la que el machismo está muy enraizado, producto de una educación y un ambiente que lo propicia. E incluso entre los jóvenes se observa hoy en día bastante machismo: ese querer controlar a su joven amiga o su novia y lo peor, que ellas lo puedan ver como natural. Pero yo creo que la lucha y la conciencia de las mujeres también está creciendo entre las jóvenes y no tendrá marcha atrás si desde la educación, desde la escuela, desde los institutos se incide en potenciar la igualdad. Cada día hay más mujeres que entran en las instituciones estatales y en puestos de responsabilidad en las empresas. Fíjate en el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez, con más Ministras que Ministros. Y además mujeres valiosas, competentes. Yo creo que, pese a todo, si el Estado nos apoya iremos creciendo en los valores de igualdad. La lucha feminista tiene ya una larga historia e irá, paso a paso y si no bajamos la guardia, poniéndonos en un plano cada vez más igualitario. Al menos ese es mi deseo y mi sueño. La educación, como digo, para eso es fundamental.

 

6.- ¿Y en la Literatura?

– En la literatura también está cambiando, aunque aún hay una tendencia a potenciar y apoyar más a los escritores que a las escritoras. Pero se tiene más conciencia desde las instituciones, y también socialmente, en visibilizar más a las mujeres. En los últimos años las mujeres, poco a poco, están siendo más consideradas a la hora de los premios importantes, por ejemplo.

Pienso que las escritoras y poetas no tienen, hoy en día, mucha más dificultad que ellos a la hora de publicar. Lo más difícil es la recepción que los medios de comunicación –periódicos, programas de radio, etc.- hacen de las publicaciones femeninas. Ahí sigue existiendo una gran diferencia todavía.

 

7.- ¿Crees que en ese nuevo papel, fundamental y decisivo, que está representando la mujer en la actualidad ha habido alguna influencia esencial en la poesía?

-Las mujeres poetas cada vez nos sentimos más a gusto con el universo femenino que defendemos, con la mirada de mujer, que es tan esencial como la masculina a la hora de inventar un nuevo mundo más habitable.

 

8.- ¿Cuál fue la razón que te llevó a recopilar y a realizar una selección de los poemas de tu nuevo libro “Canciones inaudibles”?

-En mis poemas entra mucho lo que podríamos llamar mi propia mitología musical. Desde que me recuerdo, desde que era una adolescente, las canciones, los temas musicales formaron parte de mi educación sentimental, han acompañado siempre mi vida. En todos mis libros se encuentran poemas en donde las referencias a canciones, películas, bandas sonoras de películas, temas de jazz o música clásica, etc., dejan su rastro, su marca en los poemas. Y no de una manera superficial, sino entrando en la propia realidad poética, en la propia reflexión poética. A Paco Espínola, que es el editor de este libro, se le ocurrió la idea de hacer lo que él llamó un “librisco”. O sea, un libro donde estuviesen esos poemas acompañados por un disco que recogiera los temas musicales que se podían rastrear en mis poemas. Me pidió permiso para hacerlo y le dije que sí. Me pareció una idea genial. Así nació este librisco, con mis poemas y dos discos que los acompañan. Me parece que nunca se ha hecho algo así. De modo que estoy muy contenta.

 

9.- ¿Qué esperas del lector cuando lea tu nuevo libro de poemas?

– Espero o deseo que disfrute. Y que mis poemas le hagan reflexionar sobre la vida, sobre la propia vida de cada uno. Y que también recuerden y gocen con estos temas musicales que se podrían denominar como “clásicos populares”…

 

10.- ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

– Sí… trabajo, pero poco a poco. Nunca he tenido prisa por publicar. Mis libros se van cocinando a fuego lento.